martes, 7 de agosto de 2018

SE CONVOCA AL “TALLER DE FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES DIGITALES PARA EL EJERCICIO CIUDADANO”.


SE CONVOCA AL “TALLER DE FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES DIGITALES PARA EL EJERCICIO CIUDADANO”.

se convoca al “taller de fortalecimiento de capacidades digitales para el ejercicio ciudadano” dirigido a docentes de las áreas de historia, geografía y economía, formación ciudadana y cívica y persona, familia y relaciones humanas, a efectuar en el aula de innovación de la IES Emblemática “María Auxiliadora” de la ciudad de Puno, el 16 y 17 de agosto del 2018, a partir de las 8:30 horas hasta las 15:00 horas. Para participar debe efectuar su pre inscripción en la portal de la UGEL Puno (www.ugelpuno.edu.pe).

martes, 17 de julio de 2018

LAS CONTRADICCIONES DE LA CULTURA. REFLEXIONES SOBRE UN CONCEPTO POLISÉMICO


LAS CONTRADICCIONES DE LA CULTURA. REFLEXIONES SOBRE UN CONCEPTO POLISÉMICO
 Giuliana Schiavone  julio 8, 2018  Cultura
Cultura, según Bauman
“La cultura resulta ser un agente del desorden tanto como un instrumento del orden, un elemento sometido a los rigores del envejecimiento y de la obsolescencia, o como un ente atemporal”. La idea de Zigmunt Bauman sobre el fenómeno “cultura” refleja la naturaleza dinámica y polisémica del término en la dimensión conceptual contemporánea, representando el punto de partida para la reflexión en el centro de este artículo.
Cultura, sinónimo de pertenencia a una raíz común, por lo tanto, factor de identidad, expresión de creatividad cambiante en sus lenguajes como reflejo de los tiempos que avanzan, herramienta democrática, elemento de desarrollo socio-económico en las políticas culturales actuales, derecho universal. La cultura es capaz de evocar tanto un sentido ordenado relativo al bagaje de valores compartidos, de tradiciones y conocimientos de un pueblo, como también a un acto de creación que se sirve de formas estéticas recibiendo en sus contenidos los cambios en acto en el contexto de referencia.
ALTA CULTURA Y BAJA CULTURA
Son distantes los tiempos en que la cultura designaba una serie de manifestaciones esencialmente elitistas, marcando el límite entre una “alta cultura” y una “baja cultura”, o “cultura popular”. Hoy la cultura es una operación abierta e in progress; siguiendo el pensamiento de Bauman, la cultura puede ser entendida como una “praxis” con un valor ambivalente. Mientras que la cultura funciona como archivo de la memoria colectiva o como testimonio de una transición histórica, monolito de los conocimientos previos de un grupo social, por el otro lado la cultura tiene también un potencial, por así decirlo, destructivo del mismo orden que se propone de conservar. Incuestionablemente, la cultura es capaz de crear y re-crear, la cultura es energía y motor de cambio.
La creatividad es un concepto dinámico por su naturaleza, por lo tanto, en el lexema “cultura” coexisten dos niveles semánticos que se revelan ambivalentes e irreconciliables. ¿La solución según Bauman? Aceptarlos juntos o rechazarlos juntos.
Sin duda, la noción de una cultura tanto “incluyente” como “excluyente”, con su capacidad de marcar un límite entre identidades distintas, se presta a una nueva interpretación en el contexto actual de globalización donde las dinámicas migratorias juegan un papel fundamental y hacen de la cultura un término más polisémico que antes. Y no solo eso. Hoy, vivimos en un mundo donde la circulación de la cultura está sujeta a las leyes de la caducidad y de la efímera temporalidad. Somos al mismo tiempo productores de cultura y consumidores de cultura. Para utilizar un neologismo, somos “prosumidores” culturales, usuarios de Internet, contribuyentes a la producción y circulación de contenidos, así como demuestran las plataformas open source.
Sin embargo, a la “alta cultura” hacía referencia Plutarco, conectándose a la etimología del término, es decir, a la relación analógica entre el cultivo de la tierra y el cultivo del alma, con la idea de que la construcción cultural del individuo podría lograrse a través de una paciente y laboriosa actividad, a una intervención constante y perseverante. No podemos olvidar la evidencia de que desde la misma raíz llegue el adjetivo “cultual” vinculado a la esfera de lo “culto”, entonces al cultivo de lo sagrado.
ENTONCES, ¿QUÉ ES LA CULTURA?
La construcción de la cultura es parte de un proceso que nunca se termina. Al contrario, se somete a un movimiento cíclico, en una operación de reciclaje que trae los eventos que llamamos cultura, una vez perdido su impacto, a permanecer en un estado latente y crepuscular, a la espera de volver a la escena de la vida colectiva y compartida en otra forma.
Desde el concepto etimológico de “cultivo de la tierra” hasta el concepto estético que ve como formas de cultivo cultural las varias formas de producción artística, pasando por las implicaciones de la cultura en el ámbito de los derechos universales y de desarrollo sostenible, tal como se desprende de las primeras conferencias mundiales organizadas por la Unesco, donde la cultura es llamada el “Conjunto de los Rasgos distintivos, Espirituales y materiales, Intelectuales y afectivos que caracterizan una sociedad o Grupo social”, la cultura es un concepto multifacético, testimonio de nuestra presencia en esta tierra, traza notable de nuestro pasaje. “Ente atemporal” o elemento sometido a las leyes del tiempo.
Finalmente, en todo caso, como el cantante Franco Battiato canta en una famosa canción, “siamo solo di passaggio” – solo estamos aquí de paso.
 Bibliografía:
Zigmunt Bauman, La cultura como praxis, 2002, Ediciones Paidós, Barcelona.

miércoles, 6 de junio de 2018

Momias Perfectas: Los niños de Lllullaillaco.





LOS NIÑOS DE LLULLAILLACO

Los investigadores ya devolvían el cuerpo a la cápsula de cristal, cuando Angelique Corthals observó un detalle en el que nadie había reparado. La túnica que envolvía al niño momificado presentaba unas manchas que luego de analizarlas resultaron ser de saliva y sangre. Corthals, antropóloga forense de la Universidad de Stony Brook, dedujo que el pequeño murió de un derrame interno, por el golpe que le asestó un sacerdote inca, hace 500 años. No de hipotermia, como se suponía. La hipótesis de la experta norteamericana abrió un nuevo debate acerca de la forma en que se realizaban los sacrificios humanos durante la época de los incas. Todo comenzó en marzo de 1999 cuando la expedición a cargo del antropólogo norteamericano Johan Reinhard y de la arqueóloga argentina, Costanza Ceruti, ascendió hasta la cima del volcán Llullaico, uno de los más altos del mundo, para investigar las ruinas de lo que parecía ser un santuario incaico. Lo era. En lo alto de esa montaña situada al noroeste de Argentina, a más de 6.700 metros sobre el nivel del mar, los científicos descubrieron tres cuerpos momificados de forma natural, por obra de las bajas temperaturas y la sequedad de la atmósfera. El hallazgo llenó de asombro a la comunidad científica. Trabajando en condiciones extremas, a 20 grados bajo cero y con vientos de 80 kilómetros por hora, los miembros de la expedición, patrocinada por National Geographic, lograron desenterrar los cuerpos y trasladarlos al laboratorio del Museo de Arqueología del Alta Montaña (MAAM) en la ciudad de Salta. Las momias mejor preservadas del período precolombino, corresponden a una joven de cerca de 15 años, apodada La Doncella, a un chico de entre siete y 12 años —El Niño— y a una niña de cerca de seis años, que luego de morir fue alcanzada por un rayo. En tiempos de catástrofe los incas elegían las cumbres más elevadas de los Andes para apaciguar la ira de los dioses por medio de la chapacocha o sacrificio de niños-emisarios. Las últimas investigaciones revelan que los tres niños recorrieron a pie los 1.600 kilómetros que separan al Cuzco, capital del Imperio Inca, del volcán donde hallaron la muerte. Pero, ¿de qué forma fueron inmolados? Mario Bernanski, el científico que diseñó las cápsulas donde se conservan las momias en un medio que reproduce las condiciones de Llullaillaco, rechaza la hipótesis de Angelique Corthals. "En las tomografías craneanas no aparecen huellas de instrumentos contundentes o cortantes. Lo que sí hallamos fueron altos niveles de coca y de chicha (una bebida alcohólica) en los tejidos y en los cabellos de los tres individuos", dice Bernaski. En base a esos residuos, los investigadores del MAAM presumen que los sacerdotes suministraron a los niños una especie de narcótico. Ellos se durmieron y la hipotermia hizo lo demás. En cuanto a la mancha de sangre hallada en las ropas de El Niño, Miguel Xemena, director del MAAM, la atribuye un edema pulmonar. "Considerando que se trata de chico no mayor de siete años, es probable que sus pulmones no resistieran la falta de oxígeno y la baja presión durante el ascenso. Seguramente ya agonizaba cuando alcanzaron el altar de los sacrificios", concluye Xemena. 
*Artículo: elmundo.es 
*Vídeo: Canal de youtube Raromanía